Mensaje del Gobernador Rolando Zapata Bello

17 ene 2016
Publicado por: Fundación Produce
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Discurso pronunciado por el Gobernador del Estado, Rolando Zapata Bello, con motivo de su tercer Informe de Gobierno

Mérida, Yucatán, 17 de enero de 2016.- Muy buenos días tengan todas y todos, gracias por estar aquí.
El mejor camino es el que sabemos a dónde nos lleva, es el camino que juntos elegimos y para el que establecemos metas muy claras.
Así, primero como candidato a la gubernatura y luego como Gobernador electo, inicié un diálogo incluyente con toda la ciudadanía. Un diálogo vigoroso y permanente para que, de manera colectiva, definiéramos el nuevo rostro que queremos y necesitamos para Yucatán.
Desde hace mil 203 días hemos caminado juntos hacia la sociedad de bienestar y competitividad a la que todos -sin importar diferencias políticas, sociales o individuales- aspiramos.
Hemos caminado la ruta con planeación estricta, disciplina y orden, y con la rendición de cuentas que se nos marca la ley y que se nos ha exigido.
Gobierno, sociedad civil y ciudadanos estamos haciendo la parte que nos corresponde. Cada quien tiene algo que hacer y tiene que hacerlo muy bien. Ese debe ser el sello de nuestra tierra.
Un sello que han puesto los hombres y las mujeres del campo, porque ellos han redoblado su esfuerzo para que la economía rural sea un espacio de nuevas oportunidades agroindustriales.
Gracias a eso, en este momento hay más de ocho mil 200 millones de pesos de inversión pública o privada, ejecutándose o en proceso de ejecución en actividades agroindustriales de alto valor agregado.
Por otra parte, los deportistas también han hecho lo que les corresponde, han entrenado con la convicción de que los yucatecos somos ante todo triunfadores.
Y con esa convicción, en el deporte paralímpico pasamos del lugar 31 a ser la décima potencia a nivel nacional, y tuvimos 279 medallistas en la Olimpiada Nacional, retomando el quinto lugar.
Las enfermeras y los doctores también han cumplido cuidando la salud de los habitantes de esta tierra. Hoy, en cada uno de los 140 Centros de Salud comunitarios ha aumentado el número de consultas preventivas en un nueve por ciento, como parte del esfuerzo sostenido y de cobertura verdaderamente estatal.
Y claro, los artistas y creadores han hecho también que Yucatán continúe siendo sinónimo de cultura, sinónimo de vanguardia intelectual.
Porque hoy en Yucatán, cada día se organizan 10 eventos culturales en promedio. Y en esa lista de quienes se han comprometido con el nuevo rostro de Yucatán, los empresarios han jugado un papel clave, ustedes le han inyectado nueva energía a nuestra base productiva y a la creación de nuevos espacios laborales.
Hay que sentirnos orgullosos porque cerramos el 2015 siendo el décimo primer lugar en la creación de empleo formal a nivel nacional y por tercer año consecutivo, nuestra Secretaría de Trabajo y Previsión Social alcanzó el primer lugar en desempeño en los programas de colocación laboral.
La fuerza laboral de Yucatán, todos los trabajadores del estado, también han hecho su parte, una gran parte en esa transformación económica del estado. Miles de trabajadores se han capacitado para ser más productivos y hacer que las empresas crezcan.
Y por supuesto que los emprendedores se están sumando para consolidar proyectos en el Internet, en electrónica y en aplicaciones móviles.
Hoy, somos la quinta entidad de la República con las empresas más rentables en el área tecnológica y para sostener a la tecnología y la ciencia, los maestros yucatecos han hecho su parte, apuntalando -como se debe- nuestro modelo educativo. Mi saludo fraterno desde aquí a todo el magisterio de Yucatán.
Iniciamos este 2016 con el 100 por ciento de las escuelas de Yucatán teniendo Consejos Técnicos Escolares funcionando plenamente.
Y si los maestros han hecho bien su parte, los estudiantes también. Cinco mil 576 jóvenes están –en este momento- estudiando un posgrado; estamos por ver graduarse al mayor número de jóvenes bien preparados como jamás habíamos tenido.
Las posibilidades son enormes y mi Gobierno, ha hecho todo para estar a la altura del esfuerzo de la sociedad entera, para cumplir como se debe.
En tres años ya hemos cumplido plenamente con 125 de los 227 compromisos de Gobierno y ya están en proceso de cumplirse 82 más. Vamos por el camino correcto, estamos cumpliendo y vamos a cumplir a cabalidad.
El Coneval reconoció a Yucatán como el estado que más ha avanzado en el índice de monitoreo y evaluación de las políticas públicas, porque soy un convencido de que solo lo que es medible es perfeccionarle, y toda esa tarea de Gobierno, de empresas, de trabajadores, de ciudadanos, se refleja en un Yucatán donde hay un espíritu y un ánimo positivo. Un Yucatán con una nueva confianza.
Hay que mantener el paso, porque tenemos una buena ruta, la ruta del bienestar y el bienestar del mañana empieza resolviendo la ecuación de una economía estatal que tiene baja tasa de desempleo, pero aún presenta un nivel promedio de ingresos bajos.
La única solución a esa ecuación y desafío histórico se llama competitividad. Competitividad tal y como la define nuestra Constitución Federal en su artículo 25, cito: “La competitividad se entenderá como el conjunto de condiciones necesarias para generar un mayor crecimiento económico, promoviendo la inversión y la generación de empleos”, fin de la cita.
Así, una economía competitiva, una que genere bienestar para todos los yucatecos, empieza con una educación de calidad. Y eso lo podemos ver en los mil 795 planteles educativos que recibieron más de 75 millones de pesos a través del Programa Estatal de Apoyo a la Gestión Escolar. Este programa es ejemplo del cambio estructural de la educación básica.
Ahora, los padres de familia, los maestros y todos los miembros de la comunidad educativa participan para decidir en qué y cómo se invierte en las escuelas.
Con este modelo de gestión, en los tres años de esta administración en 95 por ciento de las escuelas se han realizado acciones de mantenimiento, construcción de nuevos espacios, sustitución de 130 mil piezas de mobiliario y equipamiento en aulas digitales.
Y la perspectiva de seguir rehabilitando los espacios escolares –para hacerlos cada vez más dignos- es aún mayor.
Con los Certificados de Infraestructura Educativa Nacional vamos a invertir más de mil millones de pesos en la segunda parte de esta administración, casi un millón de pesos por día.
Como bien señala el Presidente Enrique Peña Nieto, el 2016 será el año para concretar la reforma educativa como el gran motor del desarrollo.
Ese es el objetivo de los 676 mil paquetes de útiles, mochilas, zapatos, uniformes y chamarras que han llegado a los estudiantes del programa Bienestar Escolar.
Como han llegado también más de 190 mil becas a alumnos de todos los niveles. Becas entre las que quiero destacar las que reciben seis de cada 10 alumnos de secundaria, para apoyar su permanencia en la escuela.
Concluir la educación básica en Yucatán es un derecho al alcance de todo joven que sí quiera estudiar. Es un logro de todos.
Y en el nivel medio superior el esfuerzo también ha sido enorme. Hemos becado a uno de cada dos estudiantes, y entregado más de 40 mil computadoras portátiles con el programa Bienestar Digital. Un programa que está transformando la forma de estudiar y formarse en preparatorias y bachilleratos.
Como resultado de estos apoyos, más jóvenes están terminando su formación media superior en tiempo y forma.
En el ciclo 2011-2012, Yucatán se ubicaba en la vigésimo novena posición en eficiencia terminal de bachillerato; hoy, hemos avanzado 12 posiciones en este indicador.
Asimismo, Yucatán es una de las 10 entidades que más ha avanzado en el combate a la deserción escolar en bachillerato, pasando del lugar 27 al 16.
Igual, con la misma firmeza, hemos avanzado en cobertura. El Telebachillerato Comunitario incrementó el número de planteles de 12 en el ciclo escolar 2012-2013 a 191 en el curso 2015-2016, en 80 municipios.
El Telebachillerato es una oportunidad real para los siete mil 162 jóvenes que, antes, no tenían una oportunidad de continuar su trayectoria escolar y hoy están en las aulas.
Gracias a este esfuerzo institucional, en este momento cada joven del estado cuenta con un plantel de bachillerato a menos de cinco kilómetros de distancia de su comunidad de residencia.
Todos estos indicadores también tienen una repercusión muy concreta respecto al número de estudiantes que ingresan a educación superior.
Si en 2012 accedieron a este nivel educativo 62 mil jóvenes, este ciclo escolar lo hicieron más de 71 mil, que hoy cuentan con mejores espacios gracias a la ampliación de infraestructura que se ha llevado a cabo en las Facultades de Derecho, Educación, Economía y Psicología de la Universidad Autónoma de Yucatán. Mi saludo respetuoso el doctor José de Jesús Williams, rector de nuestra máxima casa de estudios.
Y también por los trabajos de mejoramiento en aulas, laboratorios, talleres, bibliotecas, incubadoras, en la Universidad de Oriente, en la Universidad Tecnológica del Mayab en Peto y planteles tecnológicos de Izamal, Valladolid, Tekax, Progreso, Maxcanú y en la Universidad Tecnológica Metropolitana y el Instituto Tecnológico de Mérida.
Claro, no todo han sido nuevas escuelas y mejores instalaciones. Hay que reconocer las enormes ganas de superación de nuestros jóvenes yucatecos. Hoy somos el quinto estado con mayor número de becas Conacyt otorgadas por cada mil habitantes para estudiar en universidades de prestigio, en México o en el extranjero.
Jóvenes yucatecos están cursando sus posgrados en Texas A&M, en el Instituto de Aeronáutica y Sistemas Espaciales de Francia, en el Instituto de Agua de la Unesco en Holanda y en la Escuela de Medicina Tropical del Reino Unido, sólo por mencionar algunos casos.
Ahora bien, si queremos que las aptitudes y habilidades que adquieren los jóvenes más talentosos, den frutos en la economía y la competitividad, hay que desarrollar las instituciones y canales adecuados.
La creación de la nueva Secretaría de Investigación, Innovación y Educación Superior fue la respuesta institucional a la necesidad de vincular la educación e investigación de excelencia con los procesos productivos y la innovación económica.
A fin de cuentas, se trata de conquistar la economía del futuro. Una economía para la que Yucatán sí se está preparando.
Productos de convertir a la ciencia en política de estado, tenemos la quinta mayor tasa de investigadores por cada mil habitantes en México. Nuestro estado ha logrado conformar un ecosistema de investigación e innovación de gran nivel.
Hay que aprovecharlo plenamente. Un ecosistema que tiene un espacio de referencia en el Parque Científico y Tecnológico, donde en 2015 se instaló la UNAM con Matemáticas Aplicadas, Química y Biología Molecular, un Laboratorio de Inocuidad y Trazabilidad Alimentaria del Ciatej y el Laboratorio de Energías Renovables del CICY.
Espacios que se suman a la Planta Piloto de Alimentos, el Banco de Germoplasma, la Biofábrica, la Planta Productora de Semillas y los laboratorios de Polímeros y Micropropagación.
Yucatán, sin duda, puede ser la fábrica de conocimiento del sureste de México, estos son los tres años claves para lograrlo.
Como muestra, solo en este año 2015 Yucatán fue el sexto estado que registró más invenciones de acuerdo al IMPI. Innovar es la ruta que juntos trazamos, vamos a lograrlo. Claro que se puede.
Como también se puede alcanzar un Yucatán en el que cada habitante participe, en plenitud, en las actividades productivas, con una alimentación adecuada, con acceso a servicios de salud y pueda vivir con oportunidades reales para salir adelante.
Todos tenemos derecho a ser parte del camino del bienestar. Y ese camino, si queremos que sea parejo para todos, debe empezar con el derecho a una buena alimentación.
Esa es la razón para entregar más de dos millones 300 mil aves de patio y los casi 10 mil huertos de traspatio en las comunidades más necesitadas del estado.
Derivado de acciones como éstas, hay un resultado concreto y verificable de justicia social: el Coneval reporta que 128 mil habitantes del estado han superado su condición de pobreza por carencia alimentaria.
Somos el estado que registró el primer lugar nacional en la reducción del porcentaje de la población con carencia por acceso a la alimentación.
Y en este logro han contribuido las organizaciones de la sociedad civil e instituciones de educación superior que han participado en el Programa Nutricional Integral, con mediciones y seguimiento de peso y talla a niños y niñas del estado.
Y claro que no hay que perder de vista que la mejor política social es aquella que impulsa las vocaciones e iniciativas productivas de los habitantes.
Así, respaldamos con cerca de 12 mil créditos productivos y apoyos para el autoempleo a mujeres y hombres que quieren superarse, tener su propio negocio y sacar adelante a su familia. Negocios que se traducen en un ingreso digno y en un pasaporte a la economía formal.
En buena medida, esto contribuyó a que 21 mil personas que tenían un ingreso inferior a la línea de bienestar, hoy cuenten con un mejor ingreso.
Déjenme dar un dato que sintetiza todo el trabajo y esfuerzo que juntos hemos realizado en esta área: de acuerdo a la evaluación reportada en 2015 por el Coneval, somos uno de los cinco estados que logramos mayor disminución de los índices de pobreza a nivel nacional.
Nuestra política social, con la directriz de nuestro señor Presidente de la República, está funcionando. Hay que mantener el rumbo y afinar la mira en retos específicos, como el que nos señala el segmento de la población en pobreza extrema.
Y la política social exitosa reclama el acceso a la salud, porque ella es esencial para una participación productiva en la sociedad.
Cumplir con nuestros objetivos ha permitido que hoy ocupemos la octava posición entre las entidades federativas con mayor porcentaje de población con acceso efectivo a los servicios de salud.
Con ese espíritu se han construido nuevos Centros de Salud en Hunucmá, Celestún y Kanasín, sustituido14 y modernizado otros 46.
Entendemos que con una sólida red de primer nivel, además de blindar la salud de los habitantes, también protegemos su economía y hacemos más eficiente el sistema médico.
Porque ante casos como un padecimiento gastrointestinal o infecciones de garganta, los habitantes de una comisaría como lo es Xoy en Peto, ya no tienen que trasladarse a otro sitio para recibir atención médica adecuada.
Una red de primer nivel que también cuenta con ambulancias debidamente equipadas y personal capacitado.
Hemos quintuplicado el número de ambulancias del Sector Salud distribuidas en el estado para traslados y emergencias médicas y también realizamos inversiones estratégicas en los hospitales de segundo nivel.
En el hospital O’Horán se han invertido 372 millones de pesos en el equipamiento de la Unidad de Oncología, Urgencias Pediátricas, y con el apoyo de la Universidad Estatal de Michigan se hizo realidad una Clínica de Osteopatía.
En materia de salud no se pueden postergar decisiones y acciones, por complejas o retadoras que éstas sean.
Por ello, el pasado 30 de diciembre pusimos en funcionamiento la primera etapa del Hospital General de segundo nivel en Tekax.
Con una inversión superior a los nueve millones y medio de pesos ya están funcionando ahí las áreas de consulta externa en pediatría, gineco-obstetricia, cirugía general y medicina familiar.
Este 2016 ya estamos invirtiendo los recursos necesarios para concluir en su totalidad y poner en funcionamiento pleno el Hospital General de Tekax en 2017. En ello empeño mi palabra y la cumpliré.
En la política social y de salud, encontramos columnas clave del bienestar, sin embargo, el bienestar también requiere una cultura de la solidaridad social.
Con el Programa de Coinversión Social se han impulsado iniciativas de 117 organizaciones de la sociedad civil con más de 48 millones de pesos, para atender a grupos vulnerables.
Y pocas instituciones encarnan el sentimiento de solidaridad de forma tan plena, como el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia.
Y aquí, en este punto donde Gobierno y sociedad se encuentran y suman esfuerzos para la protección de los más vulnerables, quiero reconocer el trabajo de una persona muy importante en mi vida, mi esposa, la señora Sarita Blancarte, muchas gracias Sarita, con todo mi amor, y todo el equipo que colabora con ella. Y a mis hijos Rolo y Monse, que también están por acá, por su comprensión.
Con toda la energía, con todo el entusiasmo, el DIF Yucatán nos ha enseñado a ser solidarios. Solidaridad con los niños y niñas que hoy residen en unas instalaciones más dignas del Caimede.
El DIF también nos llamó a poner una nueva mirada a los valores de la institución familiar. En el sexto Congreso Internacional de la Familia se debatió sobre los derechos de todos los miembros de esa célula social.
Asimismo, el DIF Yucatán, ha liderado una nueva forma de avanzar en la inclusión social de las personas con discapacidad, especialmente en el ámbito laboral.
En 2015, las empresas que participaron en la Expo Inclusión abrieron nuevas oportunidades a decenas de yucatecos con alguna discapacidad, yucatecos que quieren ser parte de la transformación de nuestro estado.
Y el desarrollo integral de una sociedad reclama de forma absoluta, la igualdad en todas las áreas entre hombres y mujeres.
Por ello, como presidente de la Comisión para la Igualdad entre Hombres y Mujeres de la Conago, he impulsado una agenda temática y un programa de trabajo para que la perspectiva de género permee todas las políticas públicas y la dinámica social en el estado.
Lo digo de manera muy firme, en el estado de bienestar que estamos consolidando, no tiene ni tendrá cabida la violencia de género.
Hace 100 años se llevó a cabo aquí, en Yucatán, el Primer Congreso Feminista, y una forma muy digna de honrar ese legado, ha sido enviar una iniciativa de ley al Congreso del Estado para crear el nuevo Instituto para la Igualdad entre Mujeres y Hombres de Yucatán.
Iniciativa que le tocará discutir y, en su caso, aprobar al honorable Congreso del Estado. El cual desde el mes de agosto pasado cuenta con una nueva sede moderna y funcional, en la que se invirtieron 134 millones de pesos, para las elevadas tareas que nuestro respetado Poder Legislativo lleva a cabo. Un reconocimiento a nuestros diputados.
También, con toda claridad, he dado instrucciones al fiscal General del Estado para establecer un protocolo específico de investigación para la configuración del delito de feminicidio.
La mujer yucateca merece ese compromiso y muchos más. La mujer yucateca es muy trabajadora. Hoy, somos el séptimo lugar nacional con mayor porcentaje de mujeres ocupadas en el mercado laboral.
Por ello, y por el inolvidable liderazgo histórico de Yucatán en el impulso de los derechos de la mujer es muy satisfactorio para mí compartirles hoy, que en el marco del primer Congreso Feminista de Yucatán, el Gobierno de la Republica, por medio de la Cancillería Mexicana, distingue a nuestro estado con la realización aquí, este mismo mes, del Primer Encuentro Internacional Digital “Mujeres en la economía del conocimiento y la innovación”.
Con este evento, que reunirá a figuras de talla internacional, México y Yucatán se posicionarán en un espacio de liderazgo en la agenda de género del siglo XXI, en la gran vertiente enfocada al empoderamiento económico de la mujer. ¡Qué vivan las mujeres!
Un territorio competitivo es aquel donde la seguridad pública es una constante y la ley prevalece y se hace valer. Para lograrlo, es necesario que las fuerzas del orden cuenten con todos los elementos que hagan posible su labor cotidiana, la de proteger a los ciudadanos de Yucatán, la de proteger la convivencia social.
En estos tres años, aumentamos la capacidad operativa de la Secretaría de Seguridad Pública, así como de las policías municipales, integradas en la Policía Estatal Coordinada.
En total, con 450 nuevos elementos operativos, 822 nuevos vehículos, 482 cámaras de videovigilancia inteligentes y una moderna Unidad de Monitoreo e Inteligencia Policial han contribuido a que tengamos instituciones de seguridad públicas más profesionales, capacitadas, evaluadas y muy confiables.
En Yucatán reconocemos la labor de nuestros policías, por eso, en 2015 se entregaron 200 créditos de vivienda a los agentes que preservan nuestra tranquilidad y la de nuestros colonias y municipios, y nos comprometemos a continuar, junto con la sociedad, otorgando estímulos que permitan el mejoramiento en las condiciones de bienestar de nuestros policías y de sus familias.
Y es que, cada uno de los casi cuatro mil elementos que componen la fuerza de la Secretaría de Seguridad Pública, son la mejor garantía del bienestar para Yucatán.
Hoy, reafirmo en nombre de todo el pueblo de Yucatán nuestro reconocimiento, respeto, confianza y gratitud hacia cada una y cada uno de nuestros policías. Muchas gracias por su valor y su elevado compromiso con Yucatán.
Y si la Policía Estatal es uno de nuestros grandes valores, la presencia de la Gendarmería de la Policía Federal a través del Operativo Peninsular reafirma la estrecha coordinación entre los tres niveles de Gobierno.
Reconocemos en toda la amplitud la coordinación a la que nos ha convocado nuestro Presidente de la República. Reconozco a nuestro Ejército Mexicano y a la Marina Armada de México, toda la voluntad y capacidad para proteger la soberanía y la seguridad de nuestro estado y nuestro México. Muchas Gracias por su honor y lealtad con México.
Y el trabajo de seguridad coordinado requiere de una Fiscalía del Estado que garantice la correcta procuración de justicia. Por ello, fortalecimos la infraestructura y el sistema para la investigación del delito con un Laboratorio de Inteligencia Pericial y el Laboratorio de Genética Forense.
En estos espacios se cuenta con expertos en grafoscopía, dactiloscopía, criminalística, balística y análisis forense que permiten integrar mejores carpetas de investigación.
Además, iniciamos la construcción de espacios para combatir delitos de alto impacto, como es el Centro de Operaciones Estratégicas para la atención de casos relacionados con el tráfico de drogas al menudeo y la Unidad Especializada en el Combate al Secuestro.
Y esos logros se resumen en un dato concreto: el Inegi y la OCDE reconocen a Yucatán como el estado con la mayor percepción de seguridad en el país. Mi reconocimiento al honorable Poder Judicial por su sólida contribución al Estado de Derecho.
Hoy, a la mitad del camino, renuevo -con absoluta firmeza- el compromiso de mi Gobierno, para que en Yucatán el orden y la armonía sigan siendo nuestra forma de vida.
Con un espíritu de coordinación plena, fortaleciendo en todos los sentidos a nuestros cuerpos policiacos, intensificando nuestra política de prevención del delito y ampliando los espacios de participación ciudadana, en seguridad no daremos ni un paso atrás y mantendremos la guardia siempre en alto.
Y pensando en preservar el orden y la seguridad, al mismo tiempo de impulsar nuestra economía, para este 2016 eliminamos de forma total el impuesto de tenencia vehicular.
Eliminar la tenencia vehicular permitirá tener un mejor registro de los vehículos que efectivamente existen y circulan en el estado, y ejercer un control más estricto en materia de seguridad y gobernabilidad, especialmente para conocer la procedencia de los autos que transitan en Yucatán.
El nuevo Centro Estatal de Servicios de la Secretaría de Seguridad Pública nos permite brindar un servicio más eficiente para los trámites vehiculares.
Adicionalmente, el fin del pago del impuesto por tenencia vehicular, permitirá a la ciudadanía ahorrar por pago de contribuciones alrededor de 220 millones de pesos a lo largo del 2016. Estos recursos, estamos seguros que permitirán estimular el mercado interno de la economía del Estado.
Yucatán está reforzando su infraestructura social, económica y de comunicaciones. En tres años, la inversión en obra pública es cercana a los 17 mil millones de pesos, entre recursos públicos federales y estatales, que han permitido la ampliación de 255 kilómetros de red eléctrica, 193 kilómetros de red de agua potable, 70 kilómetros de alcantarillado y 347.6 kilómetros de carreteras rurales y estatales.
También, la creación de espacios urbanos como el gran Paseo Verde.
De ese tamaño es el logro al que todos hemos contribuido: Gobierno federal, estatal, municipios y ciudadanos.
Han sido 17 mil millones de pesos aplicados con lógica incluyente, priorizando el mejoramiento de la calidad de vida en comunidades indígenas.
También, esos 17 mil millones de pesos han permitido más de 245 mil acciones de vivienda, entre baños, pisos, techos, estufas ecológicas, tinacos y créditos para adquisición y construcción de viviendas completas o su mejoramiento.
Llegar con eficacia a quien más necesita una vivienda, y que muchas veces no dispone de recursos suficientes, nos ha convertido en uno de los cinco estados que proporcionalmente más subsidios ejerció de la Comisión Nacional de Vivienda, con un crecimiento histórico anual en 2015 del 13 por ciento.
En 2016 debemos mantener el paso. Y hablar de más vivienda, exige hablar de más y mejor transporte. Ambos temas se combinan y entrelazan de forma lógica. En Mérida, la capital del estado, pusimos en movimiento las nuevas rutas y autobuses del sistema Situr.
Pocos temas importan tanto a la ciudadanía como el transporte, pocos temas impactan tanto en la economía, dinámica familiar y laboral como el transporte, lo sé muy bien.
Y por eso, estaremos a la altura de ese reto. Concluiremos lo que con diálogo, consenso -y también audacia- hemos iniciado.
Yucatán necesita un nuevo esquema de transporte -uno razonable y razonado- y eso es lo que vamos a conseguir. Tengan esa certeza.
Con esa misma certeza vamos a capitalizar las nuevas oportunidades económicas que generan carreteras como la Mérida–Chetumal, en la que ya se están ampliando los carriles para reducir los tiempos de traslado.
Oportunidades como la rehabilitación de la ruta ferroviaria de Yucatán a Coatzacoalcos en la que ya se ha invertido mil 629 millones, y para 2018 alcanzará una inversión de más de seis mil millones.
Reconozco el gran trabajo de nuestros diputados federales y agradezco por incluir recursos por mil 241 millones de pesos, para continuar esta importantísima rehabilitación en 2016 y fortalecer la competitividad logística de Yucatán. Muchas gracias, diputadas y diputados.
Las vías férreas nos conectarán a la lógica industrial nacional, y serán la base de la reindustrialización estatal que ya está en marcha.
Y una nueva era de industrialización requiere continuar el proceso de modernización y ampliación del Puerto de Altura de Progreso, un tema en el que ya estamos trabajando a fondo y con visión renovada, en la alianza con el Gobierno federal.
Nuestro puerto necesita crecer y ser más fuerte, porque es nuestra puerta de conexión al mundo. Por eso, destaco la inauguración del largamente esperado distribuidor vial de acceso a Progreso y el avance de la construcción del viaducto alterno del puerto, obras con las cuales estamos poniendo al día infraestructura logística esencial para el nuevo rostro económico de Yucatán.
Tren de carga a Coatzacoalcos, Puerto de Altura fortalecido en sus capacidades y suficiencia de gas natural, marcan la visión y al mismo tiempo la agenda para un Yucatán reindustrializado.
Estamos conscientes y ocupados en ello, y hablar de un nuevo rostro económico es hablar de innovación y tecnologías de la información.
Tengo claro que las sociedades que presentan mayores tasas de crecimiento son aquellas que más invierten en ciencia y en tecnología, son las que logran una simbiosis entre la innovación, TIC y otras cadenas productivas.
Así, en 2015, en Yucatán invertimos más de mil 300 millones de pesos en estos rubros. Una cifra sin precedente histórico y que no deja duda hacia dónde vamos.
Vamos a seguir invirtiendo en iniciativas como Prosoft, el Programa de Estímulos a la Innovación, en la certificación del capital humano y en los centros de investigación, porque nuestro estado y nuestro país pueden y deben participar plenamente en la definición de las nuevas tendencias sociales y económicas.
Invirtiendo en ciencia y tecnología un 26 por ciento más que el promedio nacional, estamos sin ninguna duda en ruta para ser un polo de competitividad global en tecnologías de la información.
Prueba de avances concretos en esa ruta, es el Centro de Investigación e Innovación Heuristic, inaugurado por el Presidente Enrique Peña Nieto - el primero de su tipo en el país - que ya concentra a empresas que le están apostando a las tecnologías disruptivas, a las que rompen paradigmas.
Usar las herramientas que nos da la tecnología ya no es una aspiración lejana para nuestro estado, es una realidad que ya está en construcción, es una realidad que a nosotros nos toca materializar. Saludo al maestro Víctor Gutiérrez Martínez, presidente nacional de la Canieti y un gran aliado en esta tarea.
En los próximos tres años, el turismo en Yucatán deberá dar un gran salto hacia adelante, atrevernos a competir en las grandes ligas, ser un jugador de peso regional, nacional y global.
Tan sólo en 2015 se han invertido más de 118 millones de pesos para la promoción estratégica de nuestro estado.
Aunado a eventos ancla deportivos como el Rock’n’Roll Marathon, el Triatlón Internacional, la Copa Davis, la Serie Mundial de Clavados, los Centroamericanos Juveniles o culturales como el FICMaya y la participación de Yucatán en la Expo Mundial de Milán.
Y también, realizamos obras que revalorizarán el patrimonio cultural y natural de Yucatán. En Maní, Izamal, Valladolid y Sisal realizamos trabajos de renovación en sus centros históricos; en El Corchito de Progreso construimos un parador ecoturístico.
En la Sultana de Oriente y en Chichén Itzá los nuevos espectáculos nocturnos realzan los atributos arquitectónicos e históricos del Convento de San Bernardino y el Castillo de Kukulcán, respectivamente.
Asimismo, Yucatán cuenta hoy con la mayor conectividad aérea de su historia, con rutas que nos conectan con Italia, Canadá, Estados Unidos y las principales ciudades nacionales.
Pasamos de 15 mil 900 a 20 mil 300 asientos disponibles semanales, un aumento del 27.7 por ciento respecto a 2012. Un buen avance, pero aún tenemos mucho espacio para seguir creciendo en conectividad aérea.
Yucatán necesita y merece más conectividad aérea. Y así como nos estamos asegurando que más turistas lleguen a Yucatán, también hemos puesto manos a la obra para aumentar la pernocta.
Con nuevas inversiones de cadenas como Fiesta Americana, Holiday Inn y Hampton, hoy contamos con una mayor oferta hotelera en calidad y cantidad, pasando de 10 mil 900 a 12 mil 460 cuartos disponibles, es decir, un incremento del 14 por ciento.
La suma de estas acciones, más conectividad, mayor oferta de servicios, una promoción bien segmentada y atractivos turísticos revitalizados, nos ha hecho alcanzar buenos resultados.
De acuerdo a los últimos datos disponibles en el sistema Datatur, podemos afirmar que el turismo con pernocta ha crecido en nuestro estado un 17 por ciento con relación a 2012.
¿Y qué significa que más turistas lleguen a Yucatán? Significa que nuestro patrimonio cultural, histórico y natural no es una herencia pasiva, sino es un gran capital tangible e intangible que puede y debe traer beneficios para todos.
Significa que hay una mayor derrama económica, significa que se generan más empleos de calidad, significa que habrá más bienestar.
En este sector estratégico quiero resaltar el gran apoyo y respaldo de Enrique de Lamadrid Cordero, secretario de Turismo, con el que siempre ha contado Yucatán, a quien le reiteramos nuestra gratitud.
Y así como en la industria sin chimeneas estamos reactivando la herencia de nuestra tierra y cultura, en el campo y en la agroindustria estamos detonando los recursos naturales y las ventajas geográficas que hemos tenido desde siempre.
Con una inversión total de dos mil 360 millones de pesos, durante los últimos tres años, hemos equipado la flota ribereña, dotado con insumos y herramientas a los productores de miel apoyado el mejoramiento genético del hato ganadero y hemos impulsado la actividad agrícola.
En ese mismo sentido, hicimos un compromiso muy claro, concreto y firme con el campo yucateco. Nos comprometimos a tecnificar 30 mil hectáreas en los seis años de la administración.
En estos tres primeros años de Gobierno; se han tecnificado, con el gran apoyo del Gobierno de la República, con sistemas de riego un total de 34 mil 603 hectáreas de diferentes cultivos.
¡Compromiso Cumplido! Es verdad, hemos superado el compromiso sexenal pero no nos vamos a quedar así.
Junto con el Gobierno federal hemos establecido el nuevo compromiso que hoy presento ante ustedes, de alcanzar por lo menos 50 mil hectáreas tecnificadas en el sexenio, en beneficio de nuestros productores, que bien se lo merecen.
Con un campo que mira a la vanguardia hoy somos el quinto productor a nivel nacional en limón, el sexto de naranja y el cuarto en pepino. Y también somos altamente competitivos en producción de papaya, toronja y aguacate.
Y claro, somos el principal productor de miel del país; dos de cada 10 kilos de la producción de miel nacional proviene de colmenas yucatecas.
Además, ocupamos el primer lugar en captura de pulpo, cuya comercialización se dirige en un 70 por ciento al mercado europeo.
Y existen productos en los cuales se ha logrado que converjan la producción rural y la transformación industrial, que combina los esfuerzos de los pequeños productores con la visión de empresas de alcance global como Kekén, que ha ampliado su apuesta por Yucatán y su multimillonario programa de inversión multianual.
Kekén, en 2014, invirtió 60 millones de dólares en Yucatán; en 2015, 120 millones de dólares, y de 2016 a 2020, serán 100 millones de dólares por año la apuesta de Kekén en Yucatán.
Quiero saludar al señor Claudio Freixes Catalán, del grupo Kekén, y quiero pedirle, letra escrita, mis saludos y aprecio a don Fernando Senderos Mestre, por su gran apuesta por Yucatán.
Porque si bien somos el cuarto lugar nacional en producción de cerdo a nivel nacional, también es cierto que somos el primer exportador del país.
La carne de cerdo de Yucatán llega a los mercados de Asia y Norteamérica. Este producto es ejemplo de un modelo agroindustrial exitoso, que ha abierto nuevos nichos y que nos posiciona en mercados competitivos.
Y esos ejemplos de éxito han dado la certeza para que empresas como Bachoco amplíen también sus capacidades de producción de huevo y pollo, en los cuales también somos líderes nacionales. Saludo al señor Javier Barberena García del Grupo Bachoco, por su confianza en Yucatán. Gracias por su gran inversión.
Este impulso agroindustrial han servido también para que empresas de capital yucateco como Agromaizza apuesten por el cultivo de maíz y su transformación en harinas de nixtamal, apuestas que sabemos serán muy exitosas.
Yucatán, se está convirtiendo en una potencia agroalimentaria, de los 29 mil millones que el sector manufacturero aporta al PIB estatal cada año, 21 mil 500 millones provienen de la industria alimentaria y de bebidas.
Esa veta económica, es hoy una apuesta clara para reindustrializarnos en sectores de alta demanda y alto valor.
Sectores de alto valor que antes parecían complejos, como el de autopartes, ahora son opciones reales e intensivas para la creación de empleos. Por eso, no hay que tener temor a explorar nuevos nichos económicos. El futuro es de quien se atreve a emprender.
Sumando esfuerzos federales, estatales y de la iniciativa privada, invertimos 830 millones de pesos en el último año en estímulos directos a la inversión productiva y el emprendimiento.
Impulsamos –sólo por mencionar algunos ejemplos- el uso de energías renovables en la industria alimentaria o la atracción de empresas internacionales muebleras.
Y de manera muy relevante, se promovió la inversión local para la instalación de una importante fábrica de papel, Empaques Nova, en la que se están invirtiendo mil 77 millones de pesos, para iniciar operaciones en este 2016 y generar 450 empleos directos.
Y esa apuesta por propiciar nuevas inversiones y nuevas empresas del sector secundario, se nota. De acuerdo a los últimos reportes del Inegi, de enero a agosto de 2015, la manufactura en Yucatán creció en el orden de los dos dígitos, en un 10.1 por ciento.
En específico, durante el segundo trimestre de 2015, el comportamiento positivo que ha presentado la manufactura, contribuyó a que en el estado registráramos un crecimiento del ocho por ciento en todo el sector industrial, por encima del crecimiento promedio de todo el país. Ahí están los datos contundentes que muestran que, juntos, sí podemos llegar muy lejos.
De acuerdo al dato más reciente del Itaee, correspondiente al segundo trimestre de 2015, fuimos la sexta economía estatal que más creció en el país en ese lapso, con un 5.1 por ciento. No hay que perder el ritmo, no podemos aflojar el paso, el orden, la determinación y la generación de resultados.
Sin embargo, el crecimiento económico sólo trae bienestar si genera empleo, empleos decentes, con mejores sueldos, con las prestaciones de ley, con las oportunidades sociales a la que todo ciudadano tiene derecho. En 2015, se registraron 14 mil 234 empleos formales en Yucatán, la cifra más alta registrada en un periodo anual en la historia del estado.
Y durante los 39 meses de este Gobierno, se han registrado casi 40 mil nuevos empleos ante el Instituto Mexicano del Seguro Social. Este registro de empleos formales en la primera mitad de esta administración, representa el 80 por ciento del total de empleos generados en los 11 años previos.
Y no sólo han sido más empleos, han sido mejores plazas laborales a las que se venían generando. Así, y este es un dato muy relevante que hay que registrar, en lo que respecta al nivel del salario diario asociado de los trabajadores asegurados, pasamos del lugar 24 a nivel nacional en 2012 al 18 en 2015, con un incremento del 19 por ciento, en el salario promedio, por encima del promedio nacional.
Y el mérito de esos logros, es de la convergencia de los esfuerzos entre el sector público, privado y trabajadores de Yucatán. Y esa alianza, quiero reiterarlo, es prioridad para mí.
En esa lógica, quiero establecer, en el marco de este tercer Informe de Gobierno, utilizar el espacio para dirigirme a los empresarios de Yucatán, a las empresas grandes o pequeñas, corporativas o familiares, a todo aquel que genera empleos y decirles, el 2016 tiene que ser un buen año para Yucatán.
Es cierto que la economía global presenta rasgos complejos y que se reflejan en las proyecciones nacionales, pero también es cierto que podemos capitalizar el modelo de desarrollo derivado de las reformas estructurales que ha consolidado nuestro Gobierno de la República.
Haciendo bien las cosas, el 2016 puede y debe ser un año de oportunidades y de expansión para Yucatán. Lo digo con convicción, hay que generar más inversión local que dinamice nuestro crecimiento, hay que apostarle a Yucatán y juntos atraer inversiones de otras latitudes, que hagan nuestra economía más fuerte.
Nuestras ventajas geográficas, de seguridad y capital humano, nuestra competitividad, puede ser la diferencia que muchas empresas buscan para invertir y establecer sus operaciones y generar empleos. Vamos juntos a traerlas a nuestro estado.
Los momentos complejos son momentos clave para el que está preparado, yo sé que Yucatán está muy bien preparado.
Mi compromiso es que el Gobierno continuará haciendo su parte. Trabajando en lo que le toca, en la gobernabilidad y seguridad interna, ofreciendo finanzas sanas, apalancando el desarrollo, dialogando con la sociedad, trabajando con todos los ámbitos de Gobierno, con la federación y cada municipio, y construyendo las obras estratégicas que Yucatán necesita.
Hoy más que nunca, es tiempo de creer en nosotros mismos, porque una sociedad que cree en sí misma, puede emprender y culminar grandes proyectos.
No es casualidad que en estas últimas semanas hayan iniciado seis grandes obras que están pensadas para atender los retos del presente y futuro. Y todavía más están pensadas para capitalizar las oportunidades del mañana. Seis obras trascendentales para dar un nuevo rostro a Yucatán; un nuevo rostro más allá de la coyuntura actual. Son obras para el estado, son obras de Estado; son para ésta y para las próximas generaciones.
Con una inversión de 619 millones de pesos, se está construyendo un nuevo Hospital Materno Infantil a la altura de la nueva dinámica demográfica del estado, para que ahí nazca la generación del bienestar de Yucatán.
Con recursos por más de 288 millones de pesos, estamos edificando un nuevo edificio del Centro de Justicia de Mérida, para consolidar nuestra posición como estado modelo en la implementación del nuevo Sistema de Justicia Penal, donde ya ocupamos la segunda posición.
Ya estamos construyendo una Universidad Politécnica bilingüe, para que los jóvenes yucatecos puedan ser talentos globales en robótica, ciencia de los datos y automatización del conocimiento. Será una inversión por más de 130 millones pesos, que nos abre el futuro para la innovación.
Hemos iniciado la construcción del Palacio de la Música, para que los acordes y el patrimonio artístico de Yucatán y de México revitalicen el distrito cultural de nuestro Centro Histórico. Una obra que la inversión de más de 322 millones de pesos, marcará un hito en la evolución urbana de nuestra gran capital, de nuestra querida Mérida.
También ya iniciamos la construcción del Centro Internacional de Congresos, que representa una apuesta por mil 200 millones de pesos para transformar el turismo de convenciones y negocios en la región. Reiteramos el reconocimiento al señor Emilio Gamboa, por sus gestiones para esta gran obra, que sobre todo, es una infraestructura que detonará las inversiones en servicios turísticos.
A partir de este mismo 2016, ya se espera la construcción de nuevos hoteles y la ampliación de otros ya existentes, para sumar cientos de nuevas habitaciones, en el área de influencia del nuevo Centro Internacional de Congresos, trayendo consigo millonarias inversiones privadas. Estamos seguros que esa tendencia seguirá creciendo en los próximos años.
El sector de los servicios sin duda seguirá creciendo, con importantes inversiones inmobiliarias como Vía Montejo, el Complejo la Reserva o el hospital Faro del Mayab de la Red Médica Sur, solo por mencionar unos ejemplos.
En el rubro de inversiones industriales, por supuesto destacamos el inicio de la construcción de la Cervecería Yucateca, con una inversión multimillonaria que duplica la anunciada hace exactamente un año en ocasión de nuestro segundo Informe de Gobierno.
Grupo Modelo aumentó la apuesta por Yucatán, y desde la primera etapa, ya en construcción, producirá aquí, las cervezas Corona Extra y Victoria, además de las entrañables Montejo y León, anunciadas originalmente. También, la propia cervecería contará con una línea de fabricación de botes de aluminio.
Saludo con afecto a Pablo Jiménez Zorrilla, vicepresidente de Grupo Modelo; saludo también a don Ricardo Tadeu, a don Valentín Diez Morodo y a María Asunción Aramburuzabala Larregui, por su gran apuesta por Yucatán.
Desde el principio, señalamos que el regreso de la Cervecería Yucateca sería un punto de inflexión ascendente en la reindustrialización del estado. Un punto que haría ver a Yucatán como un lugar atractivo y competitivo para la inversión productiva. Por eso, hoy más y nuevas inversiones ya están llegando a Yucatán.
Hoy, con renovada emoción, anuncio a ustedes que en este 2016, la empresa Envases Universales realizará una inversión de mil 600 millones de pesos para establecer una fábrica de envases de aluminio en el complejo cervecero de Hunucmá, donde generará 170 empleos directos y más de mil indirectos. Envases Universales es una empresa mexicana líder en su sector, con 47 plantas en 10 países y seis mil 400 empleados directos.
A partir de 2017, Envases Universales estará fabricando, aquí, en Yucatán, dos mil millones de botes de aluminio al año; la mitad de los cuales serán destinados a la exportación hacia la Costa Este de Estados Unidos, Sudamérica y el Caribe, destacando la exportación a Cuba, a la que proveerá de envases para las bebidas Ciego de Montero y las cervezas Cristal y Bucanero, fortaleciendo con eso las relaciones comerciales con Cuba.
Además, la presencia de esta empresa en Yucatán representará una oportunidad para fortalecer la competitividad de la industria de bebidas de gran peso en nuestra economía. Saludo al señor Alberto Galván Rodríguez, director de Envases Universales de México, y le pido transmita el saludo fraterno de Yucatán a la señora Laura Zapata Oscoz y a don Francisco Javier Pietrini Zapata. Gracias por apostarle a Yucatán.
Así también, con gran optimismo, anuncio a ustedes el arribo a Yucatán de Leoni, empresa alemana que desde 1917 se ha consolidado como la empresa número uno en Europa y la cuarta a nivel mundial, en la fabricación y venta de arneses eléctricos para automóviles. Leoni tiene plantas en 31 países y 68 mil trabajadores directos a nivel mundial.
A partir de este 2016, esta empresa establecerá su primera planta en Yucatán, con una inversión inicial de 350 millones de pesos, para iniciar operaciones en 2017, fabricando desde Yucatán los arneses eléctricos destinados a las marcas automotrices General Motors, Ford, BMW y Audi.
Leoni iniciará en 2017, generando mil empleos directos; para 2018, crecerá a dos mil 600 y en 2020 serán cuatro mil 800 los ingenieros, técnicos y obreros yucatecos que trabajarán de manera directa en las plantas de esta reconocida empresa de clase mundial, que ahora estará en Yucatán. Gracias y mi saludo fraterno al señor Larry Finkenthal y a don José Conceição, altos directivos de Leoni aquí presentes. Gracias por confiar en Yucatán.
Ambas inversiones, la de Envases Universales y la de Leoni que hoy anuncio, resultarán estratégicas para nuestra manufactura, ya que por una parte se apuntalará la cadena de la industria de alimentos y bebidas, y por la otra, vamos encauzando un ecosistema de partes automotrices de alto valor y estratégica para nuestro estado.
Señoras y señores, tenemos 987 días por delante, los mejores días, los días para que todos los que hoy vivimos en Yucatán escribamos una nueva historia para nuestro estado. Escribamos esos nuevos capítulos con la tinta del compromiso cumplido. Con la tinta de la seriedad, la austeridad, el realismo, los proyectos que se inician y concluyen, con la tinta del optimismo que nos da contar con el gran respaldo de nuestro Gobierno de la República, bajo el liderazgo del Presidente Enrique Peña Nieto.
Porque los resultados cuyos beneficios llegan a todos, es la única tinta que es imborrable en las páginas de nuestra democracia, y esa tinta imborrable se llama confianza. Confianza de la ciudadanía en su Gobierno, confianza del Gobierno en los ciudadanos, confianza en lo que somos capaces, confianza en nuestra identidad y nuestra cultura, confianza en nuestro destino común como yucatecos.
La confianza mutua nos puede hacer llegar más lejos de lo que imaginamos, podemos superar cualquier desafío, enfrentar cualquier obstáculo, llegar a donde nuestros hijos y nuestros jóvenes quieren y merecen. Con la confianza social, el crecimiento económico y el bienestar social y equilibrado, claro que es posible. Y la confianza se merece cuando se mantienen los principios, cuando se cumple la palabra, cuando no se cambia, cuando no se falla, ni se deja mal.
Por eso, hoy, a la mitad del camino, después de tres años de tener el alto honor de servir a mi estado como Gobernador Constitucional, es importante para mí reiterarles de frente que en el crucial tramo que nos falta por transitar, no cambiaré, seguiré firme y fiel a mis principios y valores, cumpliré mis compromisos, y sobre todo, no les voy a fallar.
Yucatán tendrá un nuevo rostro. A esta generación le toca la necesidad y el alto privilegio de gestarlo; esa es la gran tarea de nuestro tiempo. Ese es nuestro proyecto común, el que nos une por encima de todo, es la ruta que nos toca caminar, ese el camino que nos lleva de verdad al bienestar duradero de Yucatán. Ese es nuestro destino.
¡Creamos en Yucatán! ¡Apostémosle a Yucatán! ¡Que viva Yucatán! Muchas gracias.